Quan arriba la tardor la pluja ens acompanya, els dies són més freds, es fa de nit abans… Però la natura agafa uns colors especials, unes tonalitats que només durant aquests mesos podem trobar. És cert que s’ha d’estar més atent a la meteorologia si anem a fer alguna excursió per la muntanya, però si no ens cau el diluvi universal a sobre, tampoc passa res per mullar-nos una mica. Sigui com sigui, observar la natura en aquesta època de l’any és especial…
Albi, la ciutat dels maons vermells.
La ciutat d’Albi, situada a la regió de Midi-Pyrénées, França, és coneguda per moltes coses: allà va néixer el pintor Henri Toulouse-Lautrec, allà trobem la famosa catedral de Santa Cecília, o fins i tot molts gironins la deuen conèixer per ser ciutat agermanada amb la seva. Però a nosaltres ens va captivar per la quantitat de maons vermells fets servir per construir-la. És l’argila del Tarn, el seu principal riu, la matèria prima principal per elaborar els maons vermells característics de la seva arquitectura local. Amb ells va ser construïda l’imponent Catedral de Santa Cecília.
La ciutat episcopal, situada al centre històric d’Albi, al voltant de la catedral, fou proclamada Patrimoni de la Humanitat per la Unesco el 2010. Durant els segles XII i XIII, Albi va acollir les doctrines càtares, i la ciutat es va convertir en un centre d’aquesta doctrina acollint un bisbat càtar. El catarisme, jutjat herètic per l’Església catòlica, va ser violentament reprimit en el moment de la croada contra els Albigesos.
Però volem recrear-nos en la seva magnífica Catedral, ja que és el major edifici de maons del món. Dos segles van ser necessaris per a la seva construcció, de 1282 al 1480. Testimoni de la fe cristiana després de l’heretgia càtar, aquesta catedral fortalesa és una obra mestra del gòtic meridional. Es tracta d’un verdader castell que es va convertir en arma dissuasiva en el sistema defensiu de la ciutat.
De fet, Santa Cecília ofereix un enorme contrast entre la seva rigorosa arquitectura exterior, i el seu ric interior, amb una sumptuosa decoració. Aquesta gegantina nau de maó, es va anar enriquint amb els segles: la porta Dominica de Florence, el campanar en forma de torre de 78 m d’alçada, el baldaquí de la porta d’entrada, els frescs renaixentistes de la seva volta (l’enorme pintura mural del Judici Final cobria, en els seus orígens, uns 200 metres quadrats), l’orgue, etc.
Reykjavik, la bahía del humo (II parte)
Después de aclarar de dónde le viene este sobrenombre a la ciudad de Reykjavik, dejadnos explicar cuatro impresiones más de esta maravillosa ciudad. No es enorme, es cierto, pero no es sólo el tamaño lo que hace que sea tan tranquila. La calma y el «saber hacer» de sus habitantes se encomienda, y esto hace de esta ciudad un lugar colorista, familiar, limpio y agradable.



Ningún caos circulatorio, ningún policía poniendo multas a coches mal aparcados, ninguna ambulancia a gran velocidad recorriendo las calles, ningún camión de bomberos haciendo sonar las sirenas… Aburrida? En absoluto!


Es cierto que, a pesar de ser muy cosmopolita, no encontraremos el «desorden» fascinante de algunas grandes urbes europeas, pero para pasar unos días, y fue el punto de inicio de la ruta por el país, es ideal. Es más, si no se disponen de muchos días para visitar Islandia, otra opción es usar Reykjavik como ciudad base de excursiones. Un montón de agencias de viajes y aventuras ofrecen salidas de un día a diferentes lugares, y a sólo unas horas de la capital se pueden visitar lugares impresionantes que ofrecerán una visión global de lo que se puede encontrar en toda la isla. Es lo que se llama Círculo Dorado. En una ruta de unos 300 kilómetros se puede visitar el Parque Nacional de Þingvellir, cascadas impresionantes como la Gullfoss, géiseres y el famoso Blue Lagoon.


Uno de los símbolos de la ciudad es Hallgrímskirkja, la sorprendente iglesia luterana. Con sus casi 75 metros de altura es el edificio más alto de toda Islandia y su mirador, situado en la torre del campanario, es de visita obligada. En días claros, la vista de 360 grados que ofrece es espectacular. Su nombre (literalmente significa la iglesia de Hallgrímur), está dedicado al poeta islandés Hallgrímur Pétursson.


No hay nada mejor para relajarse, después de un día de mucho andar, que visitar la piscina geotérmica de Reykjavik. La piscina principal es enorme, con un apartado con carriles para practicar el deporte de la natación y una zona más familiar para disfrutar con, o como, niños (toboganes incluidos). El agua volcánica mantiene la temperatura a unos 29 grados y además, junto a la piscina principal, encontramos diferentes heiti Potter (piscinas más pequeñas similares a los jacuzzis), donde encontramos el agua a más de 40 grados. Qué sensación más increíble bañarse por la noche, en pleno octubre, con el termómetro exterior marcando 1 grado de temperatura!


El hotel elegido para pasar 4 días en Reykjavik fue el City Center Hotel, una elección buenísima. Y qué decir de los restaurantes y cafeterías: un montón para elegir. Destacamos los restaurantes Sólon, Gata food & drink, The Laundromat Café, Happ y la cafetería C is for Cookie, que resume perfectamente donde nos gusta detenernos a hacer un café.




Reykjavik, la bahía del humo (I parte)
La bahía del humo, esto es lo que significa Reykjavik en islandés. Y esto es debido a los vapores que veían los primeros pobladores por toda la zona provenientes de las fuentes termales. Debido a su proximidad al Círculo Polar Ártico, es la capital de país más septentrional del mundo. Con una población de 120.000 habitantes, viven más de la tercera parte del total de los islandeses, aunque si sumamos el área metropolitana, o mejor dicho, las poblaciones que dependen del mismo distrito, Höfuðborgarsvæði, nos encontramos con que se concentra el 60% del total de personas en esa zona. Imagina como de despoblado está el resto del Islandia!






Y otro aspecto diferencia la capital del resto de ciudades y pueblos de Islandia: la vida! No es que no sea tan tranquila como el resto de lugares del país, sino que la gente hace una vida social mucho más activa. Es una ciudad muy cosmopolita, llena de cafeterías, restaurantes, pubs… La noche es realmente interesante y movida en un lugar como este. Los jóvenes, y no tan jóvenes, llenan los bares para tomar una copa antes o después de cenar. Les encanta dejarse ver una y otra vez mientras circulan en sus coches por la calle principal. La actividad nocturna se alarga, sobre todo los fines de semana, hasta últimas horas de la madrugada.






Aún así, Reikiavik es una ciudad de un tamaño discreto, y es muy fácil de visitar a pie. Sus barrios son tranquilos. Las casas son de construcción baja (dos o tres pisos como mucho), y muchas tienen los muros exteriores recubiertos de una ondulada chapa pintada con colores llamativos. El centro, estructurado alrededor de la calle Laugavegur, es la zona más concurrida de la ciudad. Allí encontramos restaurantes de todo tipo, tiendas de ropa (las de ropa deportiva de invierno tienen las mejores piezas para llevar cuando hace frío) y tiendas de souvenirs. Por cierto, la mayoría de regalos para los turistas, están relacionados con los volcanes, y muchas juegan con la dificultad del idioma islandés (las camisetas con diferentes nombres de zonas del país o volcanes son muy típicas). No obstante, el aspecto global del centro de la ciudad se parece más, en cuestión de tamaño a la calle mayor de un pueblo, que al de una gran ciudad europea.



Una curiosidad que sorprende en cuanto pisas el país: el hedor que hace el agua. Y hablamos del agua corriente, la que usan para beber y ducharse. Proviene del subsuelo volcánico, y es agua sulfurosa. Es por eso que tiene un característico olor a huevos podridos. Por suerte, la nariz se acostumbra suficientemente rápido en la que los islandeses definen como la mejor agua del mundo…
Clica para ver la descripción de la Ruta por IslandiaLos caballos islandeses
Los caballos son unos animales muy valorados por los islandeses y pueden verse por todo el país. Verlos correr y jugar en los campos interminables de hierba verde es una auténtica «gozada». Durante nuestras rutas por Islandia hemos podido disfrutar de la compañía de estos bellos animales, y su visión se convierte en un extra de los paisajes tan increíbles.
Montar a caballo es una actividad muy popular y se hacen todo tipo de excursiones y paseos para los turistas. Además, existen muchas granjas que crían, y también aprovechan para acoger visitantes. Tienen varias habitaciones y funcionan como Bed & Breakfast, con el desayuno incluido. Un ejemplo: la granja Gauksmyri, en el noroeste del país.
![]()
La raza islandesa (equus scandinavicus), muy valorada, es robusta, fuerte y de poca altura, patas cortas, cuerpo ancho y crin larguísima. Son muy adecuados para las duras condiciones de Islandia. Llegaron a la isla a través de los primeros pobladores escandinavos, y debido a que posteriormente no se han introducido más caballos, la raza se ha mantenido pura. Tienen 5 tipos de andares: Fet (al paso), Brokk (al trote), Stokkem (al galope), Skeið (caminar al paso), y el famoso Toltén (paseo corriente), que es tan suave y estable, que quien monta, casi nota que se está moviendo.
(fuente: LonelyPlanet)
No te cansas de dar vueltas por el país y encontrarte extensiones de terreno con grupos de caballos comiendo, jugando o simplemente descansando. La mayoría son grandes parcelas de terreno protegidas con una simple alambrada para que los animales no salgan a la carretera. Pero es facilísimo acercarse a ellos y fotografiarlos. Es más, así como las ovejas se asustan y las vacas te ignoran, los caballos se acercan a ti. No les importa que los acaricies y sólo hace falta que te vean para que todo el grupo se acerque.
![]()
Islandia, el país del agua
Es difícil pensar, al elegir Islandia como destino de las vacaciones, que puede sorprender tantísimo. Quizás era el hecho de no tener claro visitarla en esta época del año (octubre 2.011), tal vez el pensar que, habiendo visto el año pasado la naturaleza de Nueva Zelanda nada te puede sorprender… Sea como sea, el espectáculo visual que encuentras al recorrer una tierra tan salvaje como esta es brutal!


Eso sí, suponemos que te tiene que gustar la soledad y la naturaleza. Y hacer kilómetros y kilómetros sólo viendo paisajes que no se acaban allí donde la vista alcanza, montañas y ríos. Ríos, lagos, cascadas y mucha agua, ya que si por algo se caracteriza este país es por este líquido elemento. El 80% de toda la energía eléctrica que se produce es hídrica, es decir, proviene del agua.



Esta pequeña isla de Europa está habitada por sólo 320.000 habitantes, de los cuales casi el 40% viven en su capital, Reykjavík. Situada junto al Ártico, contiene algunas de las maravillas naturales más impresionantes de Europa. Encontramos las cascadas más grandes de todo el continente, el desierto árido más extenso, y uno de las numerosos glaciares que hay, el Vatnajökull, es, sin tener en cuenta los Polos, la más grande del continente europeo.


Aguas termales, géiseres enormes, volcanes semi-dormidos, caballos salvajes… ¿qué más se puede pedir! Uno mismo puede marcar el grado de dificultad de los recorridos y excursiones que se pueden hacer por todos sus parques naturales. Es muy recomendable alquilar un 4×4 (vehículo muy útil para llegar a lugares donde, la nieve y el estado de las carreteras, dificultan el acceso, sobretodo en invierno) y pasear por la Hringvegur, la carretera que bordea todo el país y que permite acercarse a la mayoría de pueblos y ciudades. En total, hicimos más de 2.600 kilómetros en 15 días! Y eso que los planes cambiaron al no poder recorrer todos los Fiordos del Oeste debido a las condiciones meteorológicas…




La meteorología merece un apartado propio. Seguro que viajar en Islandia en verano, cuando 24 horas de luz al día, el llamado Sol de Medianoche, te acompaña continuamente, debe ser maravilloso. Pero es totalmente recomendable visitarla cuando ya se ha terminado la temporada turística (hasta mediados de septiembre). A favor, encuentras unos maravillosos paisajes nevados, una calma total debida a la falta de personas, y no menos importante, descuentos en la mayoría de hoteles, granjas y refugios. En cambio, también hay que decir que, excepto en la capital (con mucha más vida de la que puedes imaginar), en la mayoría de los pueblos por donde pasas no encuentras a nadie. Es difícil encontrar restaurantes abiertos, oferta de hoteles y la mayoría de servicios necesarios. Pero si vas preparado para ello, es muy gratificante buscarte la vida a diario, ya que la decisión fue parar sobre la marcha y buscar alojamiento el mismo día, sin reservar en ninguna parte.



El frío es otro elemento a tener muy en cuenta. Las temperaturas bajan en picado, sobre todo por las noches, pero un buen equipamiento hace más llevadero este «problema». Es más, desearás encontrar noches frías, ya que es una de las condiciones que deben darse para ver uno de los fenómenos atmosféricos por los que soñábamos desde hacía mucho tiempo: las auroras boreales.

Apenas comenzaba la temporada para poder ver, pero la aurora boreal fue uno de los elementos que hizo elegir Islandia como destino. El deseo era un arma de doble filo, porque por un lado animaba a hacer esta ruta, pero por otra, podía hacer que, en caso de no encontrar ninguna, las vacaciones se convirtieran en una angustia constante. Y en dos noches este espectáculo tuvo la gentileza de aparecer. Los ojos enviaban una información que el cerebro trataba de asimilar y que se convertía en una de las visiones más espectaculares que se puede ver en la vida.
Así es Islandia, sorprendente y salvaje, todo un placer para los viajeros amantes de la naturaleza.
Clica para ver la descripción de la Ruta por IslandiaNew York, New York
No ens cansarem de parlar de Nova York. La ciutat per excel.lència, on cada carrer que trepitges pot afegir una experiència nova a la teva vida. Potser ens bé ara al cap «la gran manzana» de Manhattan per què últimament visitem llocs poc habitats i ens envoltem de molta natura. Deu ser que necessitem la nostra dosi de multitud i edificis enormes…
Sigui com sigui, recuperem un video sobre aquesta gran ciutat. Podríem definir-lo com un trailer que ve als nostres caps si pensem en New York. Com il.lustrar la ciutat amb el mínim de mitjans? Doncs ajuntant música, imatges dels seus carrers mentre passegem i unes imatges aerees de Manhattan.
Restaurant SEMPRONIANA. Barcelona
Sortint de sopar d’un dels nostres restaurants japonesos preferits de Barcelona, On Sushi, vam descobrim el Semproniana. Només ens vam fixar en la seva façana i la carta que tenien exposada, però va ser suficient per voler tastar els seus plats algun dia. I aquest dia ha sigut avui.


Els que ens coneixen ja saben el que ens costa anar a Barcelona per a qualsevol cosa, i tot i trobar a faltar la seva gran oferta de restaurants, només anem quan ens parlen molt bé d’un establiment. És a dir, desplaçar-nos sense cap referència no ens agrada gens. Però amb aquest local teníem un pressentiment que s’ha complert amb escreix.

El local és encantador i acollidor. Decorat amb un mobiliari exquisit i retro, i molts detalls per la vista, és un plaer seure a les seves taules. Avui, sent un dia entre setmana, era ple, i hem tingut sort de trobar taula sense tenir reserva feta.


Tot i no tenir una varietat enorme, juguen a poder triar plats del menú i la carta. És a dir, el menú el formen primers i segons, però podem escollir dinar de menú (els preus, més econòmics, van per separat), dinar de carta o fer combinacions. Cap problema!
Alguns del plats de la seva carta són: ![]()
![]()
- Arròs del Venere amb Maó i sobrassada,
- Crema de cranc i bolets
- Saltat de verdures amb llagostins i crema de ceba de Figueres
- Capgirat d’ou d’ànec i bolet
- Gira-sols de pasta amb crema de carxofes i pipes dolces
- Tonyina i bacallà amb diferents estils…
- Suquet de peix
- Galtes de Vedella amb Garnatxa
- Llom de conill amb vieira i crema d’all
- Magret d’ànec amb poma i formatge de cabra
- Filet amb ceba dolça, mostassa i romaní
I el menú, més senzill, no està gens malament. ![]()
També podem fer una mica de pica-pica per començar, amb Pop a la feira, Lletons de xai, Salmó marinat, Garota, etc.
Les postres, van des del Tiramisú, passant pels “Tocinillos”, Crema de llimona, Pessic de pastanaga, Gelats, Crema catalana i fruits vermells, Xocolata de la Infància…

Potser tenen massa “noms propis” a la carta sense l’explicació dels seus ingredients, i això fa que necessitis fer unes quantes preguntes abans de decidir-te per un plat o un altre, però forma part del joc.
En resum, un restaurant molt recomanable per un dinar de menú entre setmana, o per triar algun plat de la seva carta si tenim més temps per dedicar a omplir les nostres panxes. Ah!, i disposen d’una varietat de gairebé 500 vins per triar. Déu n’hi do!
El total del dinar per a 2 persones (octubre 2011), triant els primers del menú, un segon de menú i un altre de carta, més postres i una copa de vi: 48,32 euros.(tornem a recordar que els preus del menú estan molt ajustats, i els de carta tenen una mitjana de 9 euros els primers i 19 euros els segons).
NOTES RESTAURANT (màx. 5)
Menjar 



Servei 



Relació qualitat/preu 




Palamós i les gavines.
Tornem a parlar de Palamós (Baix Empordà), on trobem un bon lloc per descansar i desconnectar de la feina. Els seus carrers i platges de la Costa Brava, són un bon lloc per fer-ho. Tot i així, és un poble turístic, i això vol dir que no podem escapar-nos del que significa. La seva població no arriba als 20.000 habitants durant la majoria de l’any, però a l’època estiuenca la gentada es multiplica.
Però volem parlar d’aquest Palamós que és “poble de gent” i no “ciutat turística”, del que sents la tranquil.litat mentre passeges pel carrer principal, el que mires la platja i només veus sorra, aigua i barques…
És fora de temporada d’estiueig quan podem trobar aquest Palamós. Fer una caminada fins al seu far i veure la posta de sol no té preu. És aleshores quan les gavines, acostumades ja a no tenir por de res, t’acompanyen amb els seus gralls.
Fes i la Medina més antiga del Marroc.
Fes és la més antiga de les ciutats imperials marroquines, i la tercera ciutat més gran del Marroc, després de Casablanca i Rabat, amb una població de 940.000 habitants. Si penseu en la mitjana de l’alçada dels seus edificis és fàcil adonar-se que la densitat de persones que hi viuen és brutal.
Sovint se la considera centre espiritual del Marroc. La universitat més antiga del món es va obrir en aquesta ciutat l’any 859. Fundada el segle IX, Fes acull la Medina més antiga de tot el país, i una de les més grans de tot el Magreb, declarada Patrimoni de la Humanitat des de 1981.
En realitat, Fes són tres ciutats en una. La Ville Nouvelle, fundada pels francesos el 1920; Fes-el-Jedid (Fes la Nova), una ampliació de la metròpoli anterior i Fes-el-Bali (Fes la Vella), la medina més antiga de la ciutat i centre històric situat entre les seves muralles.
Fes-el-Bali és un autèntic laberint medieval, amb més de 9.400 carrers i carrerons, impossibles de reproduir a cap mapa. De l’aeroport a la ciutat vam anar en taxi, que ens deixa a les portes de les seves muralles. Allà és impossible que entrin els cotxes, només bicicletes i burros són els vehicles que es fan servir allà dins.
Impressiona baixar del taxi davant d’una enorme Bab (portes a les muralles), amb un mapa a la mà per intentar arribar al riad (casa d’hostes) que tenim reservat. Només mirar cap a dins els seus carrerons saps que és impossible orientar-se, i aquell paper que tens a les mans no serveix de res. Però no passen ni 10 segons que un munt de persones t’envolten per oferir-se, per uns quants dirhams (la moneda nacional), com a guies per conduir-te on tu vulguis.
Aquí està la gràcia de moure’s lliurement i perdre’s per la Medina. Amb una mica de sentit comú, i una mescla de sort i conversa amb els seus habitants, és tota una aventura recórrer el centre. També hi ha la possibilitat de pagar per un guia i deixar-te portar. Segurament acumules més informació, ja que existeixen guies molt ben preparats que t’expliquen la història de la ciutat mentre passeges, però a canvi, et fan visitar botigues i comerços per intentar treure un sobresou amb les comissions que s’enduen si compres articles. Tot i així, qui hagi visitat Marrakech, ha de pensar que allà sempre té l’enorme plaça de Jemaa-el-Fna per acabar orientant-se, mentre que aquí costa ubicar-se i és relativament fàcil perdre’s. Això si, s’ha d’anar preparat, per no agobiar-se amb la “multitud”. Tothom s’ofereix com a guia per acompanyar-te, els venedors aprofiten una simple mirada als seus articles per començar l’art del “regateig”, els nens t’envolten per demanar-te diners… Calma, aquesta és la paraula clau. Calma per integrar aquestes costums com a part del viatge i no perdre mai la paciència. Un somriure acompanyat d’un enèrgic “laa shokran” (no gràcies) és més que suficient. Una mica de francès facilita molt la comunicació, ja que tothom el parla, però sorprendrà escoltar paraules en mil idiomes, inclòs el català, dels comerciants, que per tal de fer negoci han aprés a comunicar-se amb tothom, vinguis d’on vinguis…
Com tota Medina, els diferents souks o gremis professionals que hi coexisteixen es distribueixen en diferents barris segons l’especialitat que exerciten. Així trobem el barri dels artesans, el dels terrissers, forjadors, sastres… L’adoberia d’Al-Chauara és la més important de la ciutat. Al voltant d’un pati central, on es disposen nombroses fosses de maó, se situen els tallers on es processen les pells. Els adobadors, que treballen igual que 800 anys enrere, s’introdueixen a les fosses plenes d’aigua mesclades amb tintures de tots els colors per remullar, rentar i fregar les pells. A més d’haver-se convertit en un dels principals reclams turístics de la ciutat, el barri dels adobadors subministra la matèria primera per als clàssics articles de marroquineria que donen fama internacional a aquest país. Donem fe de la qualitat dels seus productes en forma de dues jaquetes que vam portar cap a casa nostra.
Del món àrab contemporani, només els zocos del Caire i Damasc superen els de Fes-el-Bali. Una activitat molt important que es celebra cada any, al juny, és el Festival de Musica Sacra, amb molta repercussió internacional.


