Abrumadora. Qué cantidad de lugares a visitar y cuantas cosas ofrece esta ciudad, que a la vez, es una región administrativa de China. Precisamente esto debe influir muchísimo en la dinámica de Hong Kong. La mezcla de una gran ciudad cosmopolita, llena de grandes edificios, y los barrios de tradición más china, hacen que un montón de impactos visuales nos sorprendan a cada paso. Sigue leyendo «Qué hacer y ver en Hong Kong»
La ciudad de las ciudades, la capital del mundo, la ciudad que nunca duerme… Son tantas las maneras de definir New York como opiniones variadas si la visitamos. Esta gran urbe, nos tiene el corazón robado y ya sea como viaje concreto, o si paramos unos días durante alguna escala a cualquier otro lugar, no podemos resistirnos a recorrer sus calles y avenidas. Sigue leyendo «New York, la capital del mundo»
Los habitantes de Toronto son especialistas en salir fuera el fin de semana y eso se nota en la ciudad. Así que nosotros decidimos hacer lo mismo mientras estamos instalados en Canadá, y este pasado fin de semana decidimos visitar la Ville de Québec (27 y 28 de abril 2013).
¡Y madre mía, qué contraste! En primer lugar nos encontramos con los días más calurosos y soleados desde que estamos en Canadá. Después, la ciudad es muy diferente arquitectónicamente hablando. Las calles y plazas nos hacen pensar que nos hemos trasladado a Europa. Y por último, tenemos el tema del idioma. Sabíamos que en Québec son francófonos, pero nos sorprendió (muy gratamente) ver hasta qué punto llega la barrera idiomática.
En respuesta a una pintada en inglés («No seas un ladrillo más en la pared»), podemos leer «Precisamente: en Québec vivimos en francés»
Aunque el inglés y el francés son los idiomas oficiales, no encontramos ninguna placa de calle, ninguna indicación ni ningún rótulo en la lengua de Shakespeare. Sí, claro que en muchas tiendas turísticas podíamos leer ambos idiomas, y que muchos trabajadores de cara al público hablan las dos lenguas, pero siempre, siempre, se nos dirigían en primera instancia hablando el francés.
Pero volvamos a las calles de Québec… La ciudad tiene un casco antiguo realmente bonito, y una zona que da al río, muy agradable para pasear. De hecho, una de las mayores sorpresas es encontrarse murallas que rodean la ciudad vieja. Están perfectamente cuidadas e incluso existe una ruta para recorrer buena parte de ellas por encima, con la ciudad a nuestros pies. Al atardecer, los jóvenes se reúnen sobre estas murallas para ver cómo se esconde el sol, unos leyendo, otros bebiendo…
Las murallas envuelven el Vieux-Québec. Puerta Saint-JeanNos unimos a la tradición de ver la puesta de sol desde las murallasComo si se tratase del último día, todo el mundo quiere ver la puesta de sol
Toda esta zona dentro de la muralla es le Vieux-Québec, muy visitada, pero a pesar de la multitud, fue como trasladarnos a algún rinconcito de París. Si incluso tienen barrio latino!
La zona más conocida es la que rodea la Place Royale y la calle más transitada, la Rue Du Petit-Champlain, lleno de tiendas, galerías de arte y restaurantes. Llamada la Ciudad Baja(Basse-Ville), se comunica con la Alta (Haute Ville) mediante una empinada calle (Côte de la Montagne), que ofrece un acceso en forma de escalera (la Escalier Casse-Cou, literalmente la escalera Rompe-cuellos). También podemos utilizar un funicular, pero los que no queremos hacerlo (como nosotros), tenemos que trabajar las piernas. Y es que el desnivel entre diferentes barrios de Québec es enorme.
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Terrazas y restaurantes en la Place Royale
El funicular es visible desde la Rue Sous-le-Fort
Église Notre-Dame des Victoires, la iglesia más antigua del Canadá
Turistas y músicos
La Rue Saint-Jean es una de las calles principales
Esto también lo notamos al ir a la parte nueva de la ciudad, al barrio Nuovo-St-Roch. Bajar es fácil, pero las escaleras para volver a subir son terribles (ay, la edad!).
No queda otra opción que las escaleras para pasar de la parte Alta a la Baja de la ciudad
Pero si tenemos que quedarnos con una imagen, ésta sería la del conocido Hotel Chateau Frontenac, situado en la Ciudad Alta (Haute Ville). No hay postal de Québec donde no salga este hotel donde durante la Segunda Guerra Mundial se planeó el famoso Día D (Desembarco de Normandía). Nos conformamos con visitar su hall y pisar historia pura. Nosotros no nos podemos quejar, ya que pasamos 2 noches en el hotel Le Capitole (un antiguo teatro donde todavía hacen representaciones y conciertos) muy bonito, moderno y bien situado. Junto al Château Frontenac encontramos la Terrasse Dufferin, un paseo de madera en el borde del acantilado, con el río abajo. Este paseo conduce hacia los Planes de Abraham, un lugar histórico donde en 1759 las tropas inglesas derrotaron a las francesas marcando la historia de Canadá.
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Hotel Château Frontenac
Carroza para turistas
El sol nos acompañó todos los dias y las terrazas estaban repletas
Paseo de la Terrasse Dufferin
Recuperando fuerzas con una buena crêpe!!!
Aún quedaba nieve de la última semana en el Parque Plaines de Abraham. Quién lo diría que aquí tuvo lugar una de las batallas más importantes de la historia canadiense.
También pisamos le Marché du Vieux-Port (ya sabéis que somos apasionados de visitar los mercados de todo el mundo) y hacemos un agradable paseo por la zona portuaria (aunque no tienen mar, la ciudad está situada a orillas del río Saint-Laurent) siguiendo un largo carril bici que nos lleva de nuevo a la ciudad vieja.
En definitiva, Québec ha pasado a nuestra lista de aquellas ciudades que nos enamoran a las pocas horas de pisarlas, y el fin de semana ha pasado muy rápido, eso sí, nuestros pies han sacado humo como nunca…
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En el mercado Vieux-Port podemos comprar enormes cangrejos
Un moderno carril bici bordea la zona del puerto
Son muchos los ciclistas que encontramos
Le Château Frontenac
Los bares del paseo Grande Allé Est son perfectos para probar la cerveza típica de Québec: Cheval Blanc
Los espectáculos callejeros atraen un montón de público
En nuestra búsqueda de barrios y zonas de la ciudad de Toronto, hoy toca hablar de Distillery District, uno de los lugares que ya hemos repetido buscando cena. Tiendas de artesanía y diseño, cafeterías, restaurantes, un teatro… Diversión asegurada!
Este histórico distrito de la ciudad, situado al este del Downtown, fue a finales del siglo XIX la destilería de whisky más grande del mundo y es la zona de arquitectura industrial victoriana más grande de Norte América. Después de 150 años de producción continua, la destilería Gooderham and Wort cerró su actividad. Durante los años 90, la destilería se convierte en el lugar más importante de rodajes de series y cine de toda América, detrás de Hollywood, claro.
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En los años 2000, se restauran los más de 40 edificios que existen, se restringe el acceso a los vehículos y se reabre la zona al público. Los nuevos propietarios se negaron a ceder cualquiera de los locales comerciales a cadenas o franquicias, y en consecuencia, la mayoría de los edificios están ocupados con boutiques exclusivas, galerías de arte, joyerías, cafeterías, restaurantes y algunas cervecerías, como la popular Mill Street Brewery, donde se produce la que se considera mejor cerveza de Toronto. Y claro, para poder confirmarlo, fuimos a probarla!
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Pero una vez en la mesa, y con una buena cena de estilo super americano (sí, el que estáis pensando: pollo, patatas, sweet potatoes…), nos muestran la larga lista de cervezas. Uf! Cuál elegir… Tranquilos, que ellos tienen la solución. Puedes pedir cervezas de menor tamaño y de 4 en 4 para probar diferentes variedades. ¡Pues bien, a beber!
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¿Por cual empiezo?
Cata de cervezas
Cena de estilo americano
El ambiente era fantástico
No hace falta decir que el transporte público de la ciudad funciona hasta tarde, y que poco a poco empezamos a controlarlo, si no después de la ronda que hicimos, aún estaríamos dando vueltas por Distillery District…
El segundo fin de semana de nuestra aventura canadiense decidimos salir de la ciudad y ver algo más. ¿Y qué podemos encontrar relativamente cerca y que sale en todas las guías? Pues las Cataratas del Niágara, ¡uno de los espectáculos naturales más visitados del país!
Este grupo de cascadas forma parte de la frontera entre Estados Unidos y Canadá, y se pueden visitar desde los dos países. Los dos se reparten casi a partes iguales el terreno, e incluso encontramos dos pueblos llamados iguales: Niagara Falls a ambos lados de la frontera. En terreno estadounidense encontramos una de las cascadas y en el lado canadiense se encuentra seguramente la más grande e imponente, la llamada Horseshoe Falls (cascada de herradura), por su forma. Son más de 50 metros de salto de agua, que cae sin cesar en un bucle hipnótico, y es justo cuando estamos al lado de la caída del agua cuando entendemos el nombre que le dio la tribu que vivía en estas tierras hace muchos años: «trueno de agua».
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El día fue lo que nos definieron como típico de primavera canadiense: momentos de sol, de nubes, viento, e incluso nieve… Por la mañana hacemos una ruta sensacional visitando bodegas de la zona y probamos quesos y los fantásticos vinos que aquí producen. Nuestra amiga Ana nos vuelve a hacer de guía (próxima entrada). Y por la tarde llegamos a las Niagara Falls. No bajamos hasta los miradores que podemos encontrar a nivel del río, ni subimos al barco que navega por el Niagara y se acerca a la caída del agua (todo es de pago), ya que hacía bastante frío y sólo nos faltaba quedar empapados! Pero sí pudimos disfrutar de las maravillosas vistas de todo el conjunto y durante unos instantes de salidas del sol que provocaban un enorme arco iris sobre la gran cascada.
El lugar se ha convertido en un gran centro turístico y atrae cientos de visitantes cada día, lo que ha hecho crecer en torno a este espacio natural una pequeña ciudad parecida a Las Vegas. Hoteles, restaurantes, casinos… La verdad es que da un poco de pena ver estos enormes bloques de cemento junto a esta maravilla de la naturaleza. Pero si se evita pensar en ello, impresiona mucho acercarse a uno de los recuerdos que de pequeños nos hizo soñar. Allí es donde Superman (en la primera película) rescataba a un niño que caía al agua…
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Ah! Y otra cosa importante es evitar hacer odiosas comparaciones. Las Cataratas de Iguazú juegan en otra liga…
Si algo no paramos de hacer estos días en Toronto, es caminar y descubrir muchos de sus barrios. Y hoy toca hablar de uno de los que más nos ha gustado en el tiempo que llevamos en la ciudad, Kensington Market. Sigue leyendo «Kensington Market. Toronto»
Son tantas las cosas que queremos explicar de Toronto, que necesitaríamos más tiempo libre … Las clases de inglés y las «pateadas» diarias nos roban los ratos para hacerlo, pero aunque no expliquemos nada en concreto, sí queremos reflejar lo que nos vamos encontrando por esta fantástica ciudad… Sigue leyendo «Toronto en imágenes (I)»
Caminar, pasear … Cada tarde, cuando acabamos nuestras clases de inglés, es un placer disponer de tiempo para hacer lo que más nos gusta: descubrir rincones de la ciudad de Toronto. Y además, disfrutar de todos los espectáculos posibles. Y una de las cosas que teníamos en nuestra lista, era el poder ver un partido de hockey sobre hielo, el deporte rey en Canadá. Sigue leyendo «El espectáculo del Hockey sobre hielo en Canadà»
De nuevo una de esas entradas que tanto nos gusta hacer, las que escribimos desde el mismo lugar del que hablamos. Y es que hace sólo 3 dias hemos empezado una nueva aventura viajera: instalarnos en la ciudad de Toronto (Canadá), para hacer un curso de inglés, y más adelante hacer un poco de turismo por el país. Sigue leyendo «Toronto. Primer contacto»
Ubicado en el barrio del Born, en Barcelona, en un callejón estrecho y, como todo el barrio, lleno de encanto, encontramos el restaurante Montiel. Íbamos con ganas de probar uno de los 2 menús que ofrecen: el Gastronómico y el Degustación, con la posibilidad de sumar un maridaje de vinos. Sigue leyendo «Restaurante MONTIEL. Barcelona»