Esperando la nieve en Berlín. La ciudad.

Frío, mucho frío es lo que nos encontramos sólo bajar del avión a la ciudad de Berlín. Normal, siendo el mes de diciembre! Visitar una gran ciudad europea para estas fechas navideñas puede crear un recuerdo muy diferente de un lugar. Ni más bonito ni más feo: diferente. Y decimos diferente porqué, tal como ocurrió en la capital alemana, las calles y su gente están inmersos en la época del cambio de año. De hecho, nos habría encantado ver nevar, ya que, si Berlín nos pareció preciosa, verla cubierta de blanco debe ser especial…

Souvenirs berlineses

Esta entrada es para hablar de la ciudad, de sus calles, sus edificios y monumentos. Pasear por la elegante plaza Pariser, donde se encuentra la Puerta de Brandemburgo es sinónimo de encontrarse un árbol de Navidad gigante. Lo mismo ocurre en el mítico Checkpoint Charlie, en la calle Friedrichstrasse. El más famoso paso fronterizo del Muro debe compartir espacio con un enorme árbol lleno de luces. La lista es interminable. Las avenidas y calles más famosas, como el Bulevar Unter den Linden son decorados con artículos de Navidad y, tal como explicábamos en otra entrada del blog, los Mercados Navideños son visita obligatoria.

La diosa de la Victoria conduce la cuádriga sobre la Puerta de Brandemburg
El paso fronterero de Check Point Charlie separaba las dos alemanias

 

Esto hace que la ciudad, uno de los destinos más visitados de Europa, todavía brille más. Cualquier punto de interés que nos haga descubrir esta ciudad será ampliamente recompensado. Tanto si queremos ver museos (su isla de los museos «museumsinsel» es única), como arquitectura (los más prestigiosos arquitectos del mundo tienen algún proyecto suyo en la ciudad), como revivir buena parte de la historia más importante del Viejo Continente, Berlín es la ciudad adecuada.

Tras la caída del Muro y la reunificación, muchas plazas y barrios han reavivado con gran fuerza y ​​energía. La Postdamer Platz, con su moderno edificio Sony, o la Kurfürstendamm, una de las avenidas comerciales más animadas, son un ejemplo.

En Alexanderplatz, o «Alex», como la conecen los berlineses, encontramos el famoso reloj con las horas de todo el mundo «Weltzeituhr»

Y como decíamos, la historia está presente en cada rincón. Existen muchos museos, como el DDR (Karl-Liebknecht, 1) que recrea el ambiente de la Alemania del Este, o exposiciones a la calle para recordar el trazado del Muro. Berlín tampoco olvida su pasado, y encontramos monumentos que en lo recuerda. Como el Monumento al Holocausto (Denkmal für die ermordeten Juden Europas) formado por 2.711 bloques de hormigón, que recrean un cementerio y son un homenaje al exterminio de la comunidad judía en manos de los nazis.

El Monumento a los judíos de Europa asesinados es un laberinto hecho con bloques de hormigón.

Y queremos terminar con un consejo para ver uno de los lugares más visitados de toda la ciudad, la cúpula del Reichstag, el Parlamento Alemán. Diseñada por Sir Norman Foster, se ha convertido en todo un símbolo, y esto ha hecho necesario reservar día y hora para subir hasta arriba. Si sabe con certeza las fechas de su visita a Berlín, reserva hora con toda la antelación que sea posible, ya que incluso en época de temporada baja, muchísima gente tiene la misma idea. Y no basta con entrar en la web y apuntarse ciertos días, sino que hay que esperar a recibir un mail de confirmación. Después de ver como mucha gente se le negaba la entrada, por no saber ni siquiera que debían reservar, nosotros no pudimos evitar una leve sonrisa para cumplir con los trámites. Pero lo que no esperábamos es que nos comunicaran, como si fuera una reserva de restaurante, que no estábamos en la lista del día, ya que lo que nosotros llevábamos era simplemente una pre-reserva. La cara de tontos que se nos quedó fue monumental!

El Reichstag y su moderna cúpula. Es la sede del «Bundestag», el Parlamento alemán

Aún así, siempre es bueno dejar lugares para ver de una bonita ciudad. Así seguro que tarde o temprano tendremos una excusa para volverla a visitar!

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– «El Muro de Berlín»

– «Los berlineses y las ventanas de las cafeterías»

– «La Torre de TV berlinesa»

– «El ampelmann y la Alemania del Este»

– «El Pergamonmuseum»

– «Los mercados navideños en Berlín»

 

La llegenda de la Dama de Carcas

La visita, fa un temps, a la ciutat fortificada de Carcassonne, França, em fa recuperar ara una antiga llegenda, que sempre he trobat màgica, sobre el nom d’aquest lloc declarat Patrimoni de la Humanitat. Parla de la Princesa sarracena Carcas, que podem veure en un bust situat a la porta de Narbona, l’entrada principal al recinte emmurallat del castell.

El bust de la Dama Carcas presideix l'entrada al castell
Vistes del Castell de Carcassonne desde la ciutat

Explica la llegenda, que a principis del segle VIII, en els temps de l’ocupació musulmana, l’emperador Carlemagne va asediar la ciutat. Després de la mort del seu marit, la Dama de Carcas va comandar als cavallers que defensaven el castell i durant més de 5 anys va aconseguir aturar la conquesta per part de l’exercit invasor. Però les provisions d’aliments i d’aigua van anar disminuint, i la gana i la set van fer acte de presència. Carcas va demanar realitzar un inventari amb totes les provisions disponibles. La població, malaltissa de gana, va presentar com a únics queviures un porc i un sac de blat. La Dama de Carcas, davant del penós panorama va idear un pla. Va ordenar encebar l’animal amb tot el blat disponible al sac, per després llençar-lo a l’enemic des de la muralla més alta del castell.

Carlemagne i el seu exercit van interpretar l’espectacle del porc, desaprofitat com a menjar, com una falsa abundància de queviures i provisions. Desanimats pel temps que durava el setge, i pensant que la ciutat encara disposava d’aliments per resistir durant molt més temps, van decidir abandonar la guerra.  Mentre les tropes es retiraven, Carcas va fer sonar amb força les campanes de la ciutat, i va ser llavors quan un dels soldats va dir a Carlemagne: «Sire, Dame Carcas sonne…» («Majestat, la Senyora Carcas sona«), d’on explica la llegenda que hauria derivat el nom de Carcas-sonne.

Veritat o mentida, el cert és que la ciutat, situada a la vora del riu Aude, i amb un magnífic castell, és de visita obligada. Envoltada per una doble muralla d’uns 3 quilòmetres de longitud, el seu interior conserva l’aspecte de les ciutats medievals europees, amb carrerons estrets i tortuosos i barris d’artesans separats per gremis. Avui en dia, és tot un goig recórrer la ciutadella amb tanta història (imaginada o verdadera) al darrere…

Islàndia a la web

Tots sabem com d’important és Internet per viatjar. Avui en dia s’ha convertit en una eina bàsica per conèixer món. Algú dirà que es pot viatjar sense que calgui informar-se a la web, que hi ha altres opcions… I segurament té raó, és possible; però és com desaprofitar una font d’informació gegantina.

Nosaltres hem descobert que una bona preparació prèvia d’un viatge ens ajuda a conèixer millor el lloc que visitem. I ja no parlem del preparatius logístics: bitllets d’avió, reserva d’hotels, entrades als Parcs Nacionals i museus…  La llista no s’acaba mai.

Obtenir un munt d’informació no és sinònim d’anar lligat a un planing fixe i inamovible. A nosaltres ens encanta saber els detalls de qualsevol ciutat que podem visitar, però alhora improvisar sobre la marxa i deixar-nos anar per qualsevol dels seus carrers.

I ja no parlem de la funció de les xarxes quan tornem d’un viatge. Aquest bloc no existiria sense tenir en compte aquest concepte. No hi ha res com Internet per compartir experiències, fotografies i comentaris dels llocs visitats.

En resum, aquest pensament ens ha vingut al cap en dies com avui, quan reps un mail per informar-te que existeix una sèrie de persones als que ha enamorat un país com Islàndia. I que han format un grup a Vimeo (la xarxa de vídeos) on recullen vídeos sobre aquest país i incorporen el que nosaltres vam gravar durant la nostra ruta per aquelles terres. Si podeu perdre uns minuts, us recomanem visionar els que pogueu. Són un fidel reflexe de les meravelles d’aquella illa.

Clicar per visitar la pàgina web

PD: Bones Festes a tothom!!!

Mercados navideños de Berlín, Alemania

Visitar Berlín a finales de año es contagiarse de espíritu navideño y festivo, y eso es lo que decidimos hacer en esta escapada europea para conocer los Mercados de Navidad berlineses.

Existen más de 50 repartidos por toda la ciudad: unos más grandes y concurridos y otros más pequeños y modestos, pero todos dignos de ser descubiertos.

La ubicación de los Mercados está estratégicamente repartida por las plazas y calles más turísticas de Berlín. Así que, lo mejor es pasear por las paradas que los alemanes tienen tan bien montadas y probar todo lo que te ofrecen.

¡No podemos resistirnos a su encanto! Porque no sólo encontramos regalos y objetos relacionados con la navidad, sino un abanico muy amplio de manjares.

Puedes comer o cenar pequeños platos de la gastronomía local o bocadillos con las mil y una variedades de salchichas del país. Y eso precisamente es lo que ellos hacen, ya que, sobre todo por la tarde, las calles están llenas de berlineses comiendo y bebiendo.

gendarmenmarktgendarmenmarktambient a Gendarmenmarktgendarmenmarkt

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El frío no ayuda a quedarse en la calle hasta muy tarde, pero a los berlineses no parece importarles este handicap. Será por eso que el Glühwein no para de correr.

Destinado a combatir las bajas temperaturas del invierno, el Glühwein es un vino mezclado con especias y servido caliente, y la verdad es que ayuda a soportar el frío. Muy típico en toda Alemania y otros países centro-europeos, es también frecuente servirlo en tazas hechas expresamente para la época, y decoradas con el nombre del mercado y el año en curso.

La primera vez que pides el vino te cobran por el recipiente, pero puedes elegir devolverla después de vaciar el vino caliente en el estómago y recuperar su precio, o quedarte la taza e ir de mercado en mercado para ampliar la colección… (es curioso, pero descubrimos que mientras amplías el número de vasos vacíos, nos vamos volviendo más y más felices!). 😀

Glühwein

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Salchichas alemanas… ñam, ñam!
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Una gozada pasear entre paradas y turistas

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Como hemos dicho, hay muchos mercados repartidos por toda la ciudad (esta web es muy útil para ubicarlos), pero seguramente el más conocido y visitado es el Weihnachten Zauber, situado en la plaza Gendarmenmarkt.

Seguramente es el lugar donde se encuentra una de las plazas más bonitas de todo Berlín, lo que lo hace tan atractivo de visitar. La multitud de paradas iluminadas con un gusto exquisito se encuentran ubicadas entre las Catedrales gemelas (Deutscher Dom y Französisches Dom) y el magnífico edificio Konzerthaus (la Ópera sede de la Berliner Sinfonie-Orchester).

Es de los pocos mercados que hacen pagar entrada (1 euro), y en él encontramos un montón de comerciantes vendiendo artesanía hecha a mano, tallas de madera, piezas de vidrio, y sobre todo figuras y objetos relacionados con la navidad. Y mucha comida y bebida, claro.

Vista general del Mercado de Alexanderplatz
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Entrando en calor con vino caliente…
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Souvenirs navideños

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También destacan los mercados situados en Alexanderplatz (uno justo debajo de la famosa torre de comunicaciones y otro prácticamente al lado), y en Potsdamer Platz, donde encontramos la plaza y algunas calles muy bien decoradas, así como en el interior del edificio Sony Center.

También los hay en la plaza Bebel, delante de la Universidad, o alrededor de la iglesia Kaiser-Wilhelm Gedächtnis-Kirche y en la famosa avenida comercial Kurfürstendamm. ¡Imposible visitarlos todos!

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Buonarroti, el seu David i les fotos prohibides.

Darrere d’aquest títol una mica estrany, volem englobar tres conceptes: una de les ciutats més maques, una de les obres d’art més universals i una de les prohibicions més tontes del món. M’explico:
La ciutat és Florència, segurament un dels llocs més macos que hem pogut visitar mai. Sí, sí, donem la raó al francés Stendhal quan, visitant la ciutat, va patir vertígen, palpitacions, confusió… degut a una sobredosi d’ obres d’art, pintures i bellesa artística en general. És el que es coneix com a síndrome d’ Stendhal.
La meravellosa obra d’art és Il David di Michaelangelo. Buenarroti va esculpir, entre el 1501 i el 1504, una peça en marbre blanc de més de 5 metres d’alçada per simbolitzar el bíblic Rei David moments abans d’enfrontar-se a Goliat.

I la tonta prohibició és la de fer fotografies a l’interior de molts museus del món. En aquest cas, fem referència a la Galleria dell’Accademia, on tenen exposat el David, però la moda de no poder capturar instantànies s’estèn ràpidament per tot arreu. Puc arribar a entendre la prohibició dels flashos a l’hora de fotografiar, moltes vegades molestos, però això de no deixar-te fer una foto s’escapa a qualsevol comprensió racional. I ja no parlem d’una senyal a l’entrada del museu prohibint fer-ho, sinó d’autèntics guardes de seguretat amb cara de pomes agres vigilant que ningú tregui cap càmera. Indignant! (un altre dia parlaré també de la prohibició de fer fotos a la Gioconda, o a la Capella Sixtina…)
Sigui com sigui, vam aconseguir alguna foto del David. És a dir, ni cas a l’ordre de no treure la càmera. La cosa gairebé es converteix en un joc de lladres i policies, o més aviat d’espies, que és com un s’arriba a sentir davant d’aquesta prohibició. Val la pena l’emprenyada del moment, i la vergonya de sentir-se com un lladre qualsevol si els de seguretat “t’enxampen”? La resposta és SI. Quan miro la foto de l’estàtua, la pell se’m tornar a posar de gallina, el cor torna a accelerar-se i els ulls s’obren de nou com a dos taronges, igual que el dia que vaig accedir a la sala on, el David, una de les obres d’art més boniques que he pogut veure, exposada a una de les ciutats més maques que he pogut trepitjar, és mostrat al públic.

Gràcies Buenarroti.

Una volta pel centre…

M’agrada aquesta expressió: «una volta pel centre». Des de petit que feia servir aquesta frase quan els pares decidien, normalment el cap de setmana, sortir a passejar pel centre de Manresa. Ara que visc a les Franqueses, la fem servir amb la Cristina per visitar el centre de Granollers. I suposo que la fan servir molts catalans quan surten molts festius a visitar la seva o d’altres ciutats.

Aquesta setmana tan plena de ponts (5 al 11 desembre 2011), ha servit a molta gent per desplaçar-se i visitar altres poblacions. Vic, Espinelves… Totes eren plenes de visitants! La gent potser compra i gasta menys, però ens continua agradant sortir a fer un volt.

I nosaltres vam decidir fer una volta pel centre de… Girona! Allà tenim família, però a més, és una ciutat que ens encanta. Passejar pel seu barri jueu, pujar les escales de la Catedral, passar pel Pont de Pedra, etc. Girona és una ciutat com cal, ni massa gran ni massa petita, ni massa prop ni massa lluny. La decoració nadalenca encara la fa més acollidora aquestes dates, i tot i haver-hi molta gent, encara podies trobar racons per caminar completament sol. És el que té fer una volta pel centre…

Il·luminació nadalenca dels carrers gironins

«Islandia, la isla secreta». Hablamos de libros.

Esta entrada es para hablar de literatura. Sí, sí, de libros. Bueno, más concretamente de un libro que habla sobre este país que hemos descubierto y que nos encanta. «Islandia, la isla secreta -viaje por las tierras de Odin-« es un libro de Xavier Moret, de ediciones Brau y pertenece a la colección Ulyssus. Y por qué hablamos de literatura?, pues porque la novela de viajes es muy recomendable para todos aquellos que nos gusta ver mundo. Es verdad que las guías de viajes es en lo primero que pensamos cuando decidimos visitar un sitio. Su utilidad es innegable, pero también disponemos de libros que, más o menos novelados, nos acercan aún más a entender culturas y tradiciones distintas de nuestras.

Clica para ver la descripción de la Ruta por Islandia
Clica para ver las entradas en el blog sobre Islandia
 

Y eso es lo que hace el libro de Xavier Moret. El autor nos relata, de forma muy amena, sus visitas a Islandia. Allí viaja para buscar la tranquilidad que necesita para terminar un libro, y encuentra un lugar completamente encantador. Vive durante una temporada en su capital, Reykjavik, y con las amistades de allí (sobre todo Einar), nos acerca a la vida cotidiana de los islandeses.

También quería hablar de este libro porque sus descripciones nos han servido de mucha utilidad para explicar con palabras (siempre difíciles de encontrar para los que no estamos acostumbrados a escribir) las diversas entradas de este blog. De hecho, además de una nueva galería de imágenes del país, nos gustaría transcribir diferentes párrafos de la novela, para mostrar de qué manera Moret nos acerca a Islandia.

Llegada a la isla

«En el fondo, entre la niebla, se intuía una cordillera de montañas ennegrecidas; en el otro lado se extendía un mar hostil, de un antipático color gris metálico, con olas de consistencia marmórea que morían en una desolada playa volcánica. Con esa imagen tuve suficiente para comprender que la naturaleza es la gran protagonista de Islandia y que, si tenía que juzgar por lo que veía, no se trataba de una naturaleza amable, a escala humana, sino de una naturaleza dispuesta a mostrar y ejercer todo su poder. En esa isla volcánica alejada de todo -el fin del mundo civilizado para los griegos y los romanos-, quedaba claro que el hombre era tan sólo un accidente mínimo, insignificante».

Meteorología

«-Aquí nos hemos acostumbrado a vivir ignorando el tiempo- me confesó mi vecino Gudmundur -. Antes de salir de casa, echamos un vistazo por la ventana. Si llueve nos ponemos la gabardina, y si hace sol la llevamos colgando del brazo. No sirve de nada que te digan qué tiempo hará mañana, porque todos sabemos que puede variar en pocos minutos».

Paisaje

«A medida que nos alejábamos de la capital, las casas se fueron espaciando hasta ceder todo el protagonismo a un paisaje espectacular de campos de lava, cascadas inmensas, acantilados salvajes y granjas solitarias que surgían con una fuerza enigmática en medio de unos campos donde pastaban caballos, vacas y corderos. Lejos de la gran ciudad, el país parecía impregnado de un halo mágico que llevaba al mundo de las sagas, a aquellos relatos lejanos que los islandeses de ahora siguen considerando como la base de su historia y de su identidad».

Idioma

«El islandés es una lengua digamos que peculiar, con una estructura arcaica. Pertenece a la rama de las lenguas nórdicas, pero con la diferencia de que como se habla en un país tan aislado, se ha mantenido casi igual que la lengua de los tiempos antiguos. Ha variado tan poco, que los islandeses del siglo XXI pueden leer sin dificultades las sagas, escritas en el siglo XIII, como si fuera su lengua de ahora mismo».

Creencia de elfos

«Cuando hace unos días que estás en Islandia, deja de sorprenderte que la gente del país crea en la existencia de «seres ocultos». Todo lo contrario, piensas que se quedan cortos. Detrás de cada roca parece haber unos cuantos elfos haciendo travesuras, y escondidos entre la niebla seguro que hay un par de trolls… Cuenta la tradición que los «seres ocultos» nacieron en los tiempos de Adán y Eva. Ante una anunciada visita de Dios, Eva estaba lavando sus hijos, pero Dios llegó antes de tiempo, cuando todavía le quedaban algunos niños sucios. Avergonzada, Eva los escondió, pero Dios, que por algo es todopoderoso, los descubrió. -Lo que no pueden ver los ojos de Dios-, sentenció, -tampoco lo podrán ver los hombres.- Así nacieron los llamados «seres ocultos». Según las estadísticas, un 5% de los islandeses ha visto elfos alguna vez y un 55% cree en su existencia sin haber visto nunca ninguno».

País sin bosques

«-Es Extraño que no haya ningún árbol -le comentó. -Hace unos años desapareció una persona en Reykjavik y se temía que la hubieran asesinado. Como no la encontraban, la policía recurrió a una vidente alemana. Esta puso los ojos en blanco, entró en trance y anunció que habían enterrado el cadáver en un bosque cerca de Reykjavik. La policía optó por prescindir de sus servicios. Enseguida vieron que era un bluf.

-¿Por Qué? -pregunté intrigado.

-Pues es muy claro, porque en Islandia no hay bosques. Había hace muchos siglos, pero los cortaron para construir barcos y casas. Ahora la isla está pelada como el cráneo de un muerto».

Encanto de Islandia

«El encanto de Islandia nacía sin duda de aquel extraño y improbable cóctel en el que convergían un paisaje espectacular que para algunos estaba dotado de una energía sobrenatural y la deslumbrante cosmopolitismo de Reykjavik».

La Kasbah d’ Aït Benhaddou. Marroc.

Què poden tenir en comú pel·lícules com Lawrence de Arabia, La Joya del Nilo o Gladiator? Moltes coses, segurament, però una de molt important: el meravellós escenari on es van rodar algunes escenes. Aquest no és altre que la Kasbah d’ Aït Benhaddou (en àrab  آيت بن حدّو), una de les tantes meravelles que podem trobar si visitem el Marroc.

Situat al sud del país, a la província de Ourzazate, el conjunt va ser declarat Patrimoni de la Humanitat per la Unesco el 1987. Aquest tipus d’hàbitat tradicional pre-saharià, està format per un conjunt d’edificis fets amb tova (una mena de maons fets amb fang, sense coure i assecats al sol), que donen a tot el conjunt aquest particular color. Un marró terra que, ubicant-se al desert, fa que tota la fortalesa prengui una mateixa tonalitat que dificulta saber on acaba la construcció i on comença la terra seca i àrida.

De fet, la paraula Kasbah significa fortalesa. És l’equivalent als castells medievals d’occident, una ciutat envoltada d’altes muralles i fortificada, per tal que els habitants de la zona es refugiessin dels atacs i amenaces d’altres pobles. Avui en dia en queden ben poques al Marroc que es conservin en bones condicions.

I la Kasbah de les Kasbahs és Aït Benhaddou. Situada dalt d’un petit turó, la vista de lluny ja és impactant, però una vegada ets al seu interior, passejant pels seus carrerons regirats i amb molta pendent, et sents com a dins del decorat d’una pel·lícula d’aventures.

Tot i la seva magnitud, no és gens complicat descobrir-la per un mateix, i encara que és fàcil desorientar-se no es trigarà gaire a tornar a trobar el camí. Això sí, els «guies» oficials i no oficials intentaran oferir els seus serveis durant bona part del trajecte. Un pot refusar els serveis amb un amable «sucran» (gràcies) o al revés, recórrer la Kasbah amb les explicacions i dades que ofereixen els berebers que porten anys a la zona. També s’ha de vigilar amb els que volen cobrar per qualsevol cosa, argumentant que certes parts de la fortalesa són privades i cal una entrada. No està gens malament oferir alguns dirhams per obtenir una visita completa (de fet si fem el canvi de moneda descobrirem que el que ens demanen no és una quantitat desorbitada), però tampoc hem de caure en el parany de pagar a qualsevol persona que ens ho demani…

Només cal tancar els ulls i imaginar-se Aït Benhaddou plena de gent amunt i avall, vivint a les cases i custodiant les muralles, els animals carregant mercaderies pels seus carrerons… Ara tot és buit i silenciós, però sempre ens quedarà la seva visita i la nostra imaginació per muntar la nostra pròpia pel·lícula.

Clica sobre una imatge per obrir la galeria:

Islandia, el país sin McDonald’s

La verdad es que este post sólo tenía que servir para colgar un vídeo de los que llamamos «trailer» sobre nuestra ruta en coche por Islandia. Pero ya hace un tiempo que queríamos explicar este dato curioso: en Islandia no encontrarás ni un McDonalds. No es que seamos fan de esta cadena de comida rápida, ni mucho menos, pero nos hizo gracia constatar que es imposible comer un Big Mac en toda la isla. Realmente lo encontramos extraño, ya que hablamos de un país europeo y muy cosmopolita, y hoy en día todos sabemos que te encuentras hamburguesas en cualquier lugar del mundo. Tres establecimientos llegaron a existir en el país, pero la crisis económica que dejó a la bancarrota su pequeña población, y los altos costos de importación de los ingredientes, hicieron cerrar a finales de 2009. Islandia debía importar las hamburguesas desde Alemania, y de hecho, era el país donde se podía encontrar el Big Mac más caro de todo el mundo.

Y tras otro dato que no aporta mucho pero que nos encanta explicar, colgamos el vídeo-resumen sobre Islandia!

(vídeo HD. Música: «Everybody» – Ingrid Michaelson)
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Restaurant L’OU DE REIG. El Montseny

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De tant en tant, ens agrada arribar-nos fins al Montseny a fer una volteta en moto i quedar-nos a dinar per allà.

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Doncs bé, hem anat alguna vegada a dinar al restaurant «L’Ou de Reig», just abans d’arribar al poble d’El Montseny, i ens agrada força. El local és càlid, tot i que potser faria falta alguna reforma, sobretot als lavabos. La noia que porta la sala, és un encant. I tot i la seva avançada panxa d’embarassada, treballa a tope per tenir-ho tot com t’agrada quan vas a un restaurant a dinar. La carta és plena de plats de cuina típica catalana  i sobretot carn a la brasa. Podem trobar diverses amanides, embotits, mongetes del ganxet, cigrons amb pilota, etc. Destaca el bacallà, cuinat de diverses formes, i les coques variades servides calentes i fetes al moment.

Als segons trobem, entre els guisats i les brases, carns de molts tipus: ànec, porc, vedella, senglar, bou, conill

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El restaurant és molt acollidor
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Uns aperitius en forma de crema de carbassa
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Amanida amb formatge de cabra i nous, i Verduretes saltades amb bolets i cansalada

 

Sabem que la bona carn és cara, però com moltes vegades passa ( i tornem a entrar en les opinions totalment subjectives), creiem que els preus són una mica alts. Aquesta vegada ens vam demanar una amanida amb formatge de cabra i fruits secs i un remenat de verdures amb bolets i cansalada. Les verdures, molt fresques i al punt. Molt bones. Els dos plats estaven al voltant d’onze euros cada un. De segon, un filet de bou, molt tendre i molt ben fet, a la brasa, amb patates fregides casolanes (20 euros), i unes costelles de xai realment molt bones (15 euros).

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Filet de bou amb acompananyament
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Costelles i mitjanes de xai amb acompanyament

 

Això si, hem de comentar que, per primera vegada, vam haver de tornar un plat a cuina. Va ser un entrecot que, al tastar-ho, vam detectar un gust massa fort per aquest tipus de carn. No diem que era en males condicions ni molt menys, però tenia aquell sabor de carn amb uns quants dies a la nevera. Després de decidir si dèiem alguna cosa, (la qüestió de pagar 19 euros per un entrecot ens va fer comentar-ho…) ens van canviar el plat molt amablement. Ens van assegurar que havien rebut la carn el dia abans, i que no entenien què havia passat. Sigui com sigui, són coses que ens fan passar vergonya, però tampoc era qüestió de menjar-nos un plat que no ens havia fet el pes.

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Toffe de xocolata amb salsa de menta

 

Les postres, totes casolanes, són boníssimes. Ens vam demanar un pastís de toffe de xocolata amb salsa de menta. Era bo, però molt contundent i embafava una mica. Destaca la tattin de poma, mató amb mel i codony,  braç de gitano amb crema, pastís de formatge, crema catalana… Les postres estan entre 5 i 7 euros.

En definitiva, un bon lloc per dinar o sopar tot tipus de carn, o un bacallà cuinat de formes diferents. Situat a peus del Montseny, en plena natura, i amb una qualitat boníssima, tot i que repetim, vam tenir un petit problema amb un plat.

El total del dinar per a dues persones (novembre del 2011), amb aigua i una copa de vi blanc va ser de 72 euros.

NOTES RESTAURANT (màx. 5)
Menjar                                          EstrellaEstrellaEstrellaEstrella
Servei                                           EstrellaEstrellaEstrellaEstrellaEstrella
Relació qualitat/preu                   EstrellaEstrellaEstrella