Després de sortir d‘Oahu i d’un vol curt (1h i mitja) arribem a l’illa de Big Island, on passarem 6 dies per intentar veure el màxim de coses. El primer que fem és recollir el cotxe de lloguer que tenim reservat per recórrer les carreteres de l’illa i entre una cosa i l’altra, quan sortim de l’aeroport de Hilo ja és de nit. En aquesta època de l’any (finals de setembre) a les 18h ja es fa fosc i tot i que no ens agrada gens arribar a una destinació nova quan és de nit, no tenim un altre remei… Hem optat per llogar un petit 4×4 un Jeep Liberty, i com veurem més endavant, creiem que és la millor opció.Sigue leyendo «RUTA PER HAWAII -Dia 3-«
Ja tenim clar que, encara que ens agradi força la ciutat de Honolulu, volem gaudir d’un altre tipus de turisme els dies que destinarem a Hawaii, així que al vespre agafarem l’avió per volar cap a una altra illa: Big Island. Però encara tenim per endavant força hores per descobrir una mica més de ciutat de Honolulu, a l’illa d’O’ahu.
Centenars d’illes formen l’arxipèlag de Hawaii, però les més importants i habitades són vuit. En els 10 dies que durarà la nostra ruta, decidim visitar 3 d’aquestes illes, per fer-nos una idea de les meravelles d’aquest estat americà que trepitjarem. Coneixerem un munt de llocs que, de tota la vida ens han sonat i hem relacionat amb el paradís sense saber ni tan sols ubicar-los. La primera illa on arribem és O’ahu, la principal, i on trobem la capital de l’estat: Honolulu. Però ja donarem més dades i informació a l’entrada resum de la ruta, que preparem per més endavant. De moment, explicarem les impressions de visitar aquest lloc mític.Sigue leyendo «RUTA PER HAWAII -Dia 1 i 2 –»
El estado de Alaska es 3 veces el tamaño de España, pero sólo viven 630.000 personas. La mitad lo hace en la ciudad de Anchorage, la más importante; 80.000 en Fairbanks, y 50.000 en su capital: Juneau. Es decir, el resto de habitantes (170.000) tienen a su disposición un millón y medio de kilómetros cuadrados. Imaginaos lo que significa eso. Parajes, bosques y terrenos donde no encontraremos a nadie!
El turismo es una parte muy importante de la economía de este estado, y son muchas las personas que lo visitan cada año. Eso sí, mayoritariamente son norteamericanos que quieren disfrutar de la libertad y la naturaleza del estado más grande de los Estados Unidos. La temporada alta va de junio a mediados de septiembre, y son bastante radicales con este tema. Es decir, a partir del 15 de septiembre, cierran muchos campings, hoteles y restaurantes. A cambio, como siempre, a partir de estas fechas se puede disfrutar de mucha tranquilidad y ciertos precios a la baja en algunos establecimientos.
BILLETES DE AVIÓN:
Volamos con la compañía alemana de Low-Cost Condor Airlines BARCELONA-FRANKFURT-ANCHORAGE. La duración del vuelo son unas 2 horas hasta Alemania, y 9 horas y media más hasta Alaska. A pesar de la sencillez de la aerolínea, son bastante amables y no nos encontramos con ningún problema (el precio del billete fue de 1.137 euros cada uno, con un seguro de cancelación incluido. Nosotros volvemos a Barcelona desde Seattle, no desde Anchorage).
TRANSPORTE:
Elegimos recorrer el Estado en autocaravana, y lo recomendamos muchísimo. Es una manera perfecta para desplazarse, disfrutar del entorno, y dormir durante las noches en plena naturaleza.
Alaska está muy preparada para este tipo de vehículos y las carreteras están llenas de mil modelos diferentes conducidas por turistas como nosotros. Después de mirar y pedir precios a diferentes compañías (ABC Motorhome; Great Alaskan Holidays; Clippership Rentals) nos decidimos por la empresa Amazing Accomodation Alaska (aunque el nombre de la web es Amazing Rentals Alaska). Es una compañía pequeña, pero nos convence la conversación vía mail que mantenemos con Sabine, la encargada del negocio con su marido. Ah! Y el precio… Aunque no es la más económica, nos hicieron una buena oferta, debido también a viajar en temporada baja. 2.460 dólares por 18 días de alquiler. El precio incluye el vehículo con kilometraje ilimitado, varios seguros, generador de corriente y todo lo necesario para viajar con comodidad (toallas, ropa de cama, utensilios de cocina, barbacoa, etc.). La autocaravana nunca nos dio ningún problema, y se comportó de maravilla.
Existen diferentes tamaños de vehículos según las necesidades y presupuestos. Nosotros finalmente alquilamos una autocaravana de 23 pies (más de 7 metros de largo), preparada para acoger entre 4 y 6 personas. Tenemos espacio de sobra al ser sólo 2 ocupantes, y nos gusta la sensación de amplitud que ofrece la «casa» con ruedas.
Podéis ver el vídeo del modelo alquilado por nosotros:
LUGARES DE ACAMPADA:
En Alaska se puede acampar casi en cualquier lugar, siguiendo una cierta lógica, claro. Los lugares prohibidos están perfectamente señalizados. Sin embargo, nosotros optamos casi siempre por los diferentes puntos de acampada que te vas encontrando. Mayoritáriamente se pueden dividir en 2 tipos diferentes:
Las zonas de acampada del Estado (Alaska State Park Campgrounds). Casi todas se encuentran en plena montaña y rodeadas de bosques. Son las más tranquilas y consisten en unas simples parcelas delimitadas donde aparcar el vehículo. No hay ningún tipo de personal encargado de la zona. Los campistas son los responsables del uso adecuado. Normalmente tienen un pequeño barracón con inodoros y no disponen de agua ni electricidad. El precio medio es de 10 dólares por vehículo y noche. La manera de registrarse es tan sencilla como introducir el dinero en una especie de buzón metálico y poner el comprobante a la vista.
Los campings. Tienen una variedad más amplia, y podemos encontrar con más o menos servicios. Casi siempre encontraremos alguno en los principales pueblos y ciudades y también muchos en la montaña. Los precios son más variados (una media de 25 dólares) y normalmente disponen de agua y electricidad, aunque se pueden elegir parcelas sin ningún tipo de conexión y a menor precio. También suelen disponer de duchas, lavabos, lavadoras y otros tipos de servicios y comodidades, como por ejemplo wifi (la mayoría de campings donde estuvimos tienen servicio de wifi gratuito). Es recomendable pedir antes qué tipo de servicios ofrecen y las diferentes tarifas. En muchos nos podemos encontrar que las duchas funcionan con monedas.
CARRETERAS Y GASOLINA:
Aunque el Estado es enorme, la red de carreteras es pequeña si la comparamos con la totalidad del territorio. Pero la mayoría de rutas están en perfectas condiciones para circular, ya que continuamente encuentras operarios haciendo mantenimiento de las vías. Nosotros hicimos un total de 3.250 kilómetros visitando las zonas más populares de Alaska. Esto conllevó un gasto total de 905 dólares en gasolina (690 euros en septiembre de 2012). El precio medio del galón es de 4,2 dólares (un 0,90 euros el litro). El «bicho» consume bastante pero el depósito es enorme y se puede conducir durante largas jornadas antes de repostar. Es aconsejable no apurar el depósito, porque es muy habitual pasar por zonas con pocas gasolineras o con precios mucho más altos que otros.
Nuestro recorrido por Alaska fue el siguiente (pulsar para abrir y ampliar el mapa de la ruta):
CONEXION A INTERNET:
Hay muchos lugares con red wifi donde conectarse, normalmente siempre cerca de núcleos urbanos. Muchos hoteles, restaurantes o bibliotecas tienen la red abierta, y es fácil conectarse a ellas. Eso sí, olvidaos de internet en las zonas apartadas (excepto en algunos campings) o de alta montaña.
COMIDA:
En las principales ciudades y pueblos más turísticos, podemos encontrar grandes supermercados donde realizar la compra y llenar la despensa de la autocaravana, que está equipada con nevera, congelador y un montón de armarios donde guardar los alimentos. También dispone de una cocina de gas donde preparábamos la mayoría de comidas. Un depósito autónomo de gas propano permite disponer de autonomía suficiente durante muchos días (si lo acabas, puedes volver a rellenarlo en cualquier gasolinera). Y también disponemos de un generador (de gasolina) para proveernos de corriente. Nosotros vamos combinando la acampada libre y los campings con agua y electricidad para tener siempre los diferentes depósitos de la autocaravana a un nivel óptimo.
HOTEL:
Sólo dormimos la primera y última noche de la ruta en un Bed & Breakfast. Se trata del Arctic Fox Inn (ver nuestra opinión en Tripadvisor), en la ciudad de Anchorage. Es un sencillo establecimiento, con sólo 5 habitaciones y un par de apartamentos, situado entre 10 y 15 minutos caminando del centro. Las habitaciones son un poco anticuadas, pero muy correctas y limpias. El trato es muy bueno, y sirven un buen desayuno.
Y nada mejor para mostrar un resumen de nuestra ruta por Alaska, que un video. Somos unos apasionados de la fotografía, pero a veces, no hay nada como las imágenes en movimiento para transmitir cómo nos lo pasámos:
RECOMENDACIONES
Aquí os dejamos unas cuantas recomendaciones. Algunas pueden ser obvias y otras un poco «chorradas», pero hicieron que nuestra ruta fuera aún más genial:
Comparar y mirar bien los precios de la gasolina. Canvia bastante de una localidad a otra. Se puede ahorrar una buena cantidad si repostamos en lugares más baratos. Normalmente las gasolineras situadas en las afueras de las grandes ciudades ofrecen mejores precios. Si tenemos que hacer rutas de vuelta a un lugar por una misma carretera, es una buena idea apuntar el mejor precio de las gasolineras que nos vamos encontrando.
Nunca nos pidieron el carnet de conducir internacional, así que no sabemos si vale realmente la pena llevarlo. Quizás si nos hubiera parado la policía habría agilizado los trámites, pero no fue el caso…
Aunque conduciremos por lugares muy solitarios, recomendamos cumplir las normas de velocidad. Es fácil sobrepasarlas, sobre todo cuando ya hemos cogido el «truco» a la caravana, pero vimos algún coche patrulla con el radar preparado.
Dependiendo de la época del viaje, necesitaremos más o menos ropa de abrigo. En septiembre, y en alta montaña, suele hacer bastante frío y refresca mucho por la noche. Los impermeables son muy necesarios, ya que el tiempo en Alaska cambia a cada segundo, y llueve mucho.
En Anchorage (la ciudad más importante), podemos encontrar buenas tiendas de ropa de invierno y de montaña y es una buena opción (dependiendo de la cotización del dólar en el momento de viajar), comprar allí si no la llevamos desde casa. En el interior del hotel Captain Cook (situado en la 5th. Av.) encontramos una de las mejores tiendas de artículos de treking y senderismo.
Llevar o comprar repelente de mosquitos. Aunque viajamos en septiembre, nos encontramos unos cuantos. En temporada alta, pueden llegar a ser muy, muy molestos, sobre todo a orillas de los ríos.
Los supermercados Safeway son una buena opción a la hora de hacer las compras. Tienen de todo, incluso comida para llevar a buen precio, y algunos disponen de gasolineras. El primer día puedes pedir la tarjeta cliente, que te ofrece descuentos en las siguientes compras y repostajes.
Puede ser obvio, pero te tiene que gustar conducir si decides alquilar una autocaravana. Se pueden pasar muchas horas al volante. Unos buenos CDs con tu música favorita, pueden ayudar a llenar los huecos de las emisoras en las zonas de montaña! Y por las noches en completo silencio y soledad, poner un poco de música mientras hacíamos la cena era genial.
Más obvio aún, pero si se viaja en compañía, se debe ser consciente de que la autocaravana es muy diferente a un hotel. Se pasan muchas horas juntos (literalmente, ya que el espacio es pequeño) y debe existir muy buen rollo con los acompañantes. Para compartir gastos es muy recomendable viajar con otras parejas, o amigos, pero hay que ser muy tolerante para evitar fricciones.
Existen muchas zonas de acampada y no hay que sufrir por donde pasar la noche. La guía Milespost (de venta en gasolineras y librerías) es super recomendable. A nosotros nos venía con la caravana. No está de más preguntar a la agencia de alquiler si la incluyen. Además de muchísima información turística y de actividades, la guia especifica las zonas de acampada kilómetro a kilómetro (o milla a milla…). Cuesta un poco coger el «truco» a la guía, pero una vez hecho, es indispensable para moverse por el estado.
Si se cocina muy a menudo dentro de la autocaravana (como es nuestro caso), se puede comprar y usar platos y vasos de plástico (es un auténtico rollazo lavar los platos después de las comidas! Además el depósito de agua no es infinito). Eso sí, recordad reciclar el máximo de basura posible y no lanzar nada en el bosque.
Unas zapatillas de viaje o chanclas pueden ayudar a mantener más limpia y no ensuciar tan a menudo el interior de la autocaravana (las chanclas también pueden utilizarse para las duchas de los campings, claro).
Los animales de Alaska no estan dentro de un zoo, viven en libertad. Esto que parece tan «tonto», se puede llegar a olvidar cuando nos encontramos ante algunos de ellos. Mantener el silencio y la calma ayuda a no asustarlos y poderlos observar con tranquilidad.
El tiempo meteorológico de Alaska es imposible de predecir y muy cambiante. En un mismo día podemos encontrar sol, lluvia, niebla y todos los elementos atmosféricos posibles. La paciencia es el mejor consejo!
Links a los posts diarios que escribímos desde Alaska para ir relatando nuestra ruta (podeis leer y ver fotos de nuestro diario de viaje):
La tornada a casa després d’una ruta que ens ha portat per Alaska, Hawaii i Seattle, tanca uns dies meravellosos que ens tornen a fer entendre per què ens agrada tan viatjar i conèixer món. I com no podia ser d’una altra manera, inclús l’últim dia, el més trist, el més pesat per les llargues hores de vol i cansament acumulat, va tenir la seva recompensa. La visió d’aurores boreals des de 10.000 metres d’altitud!!!
Aeroport de Seattle
La Cristina ja m’ho va advertir: «aquesta nit es compleixen les condicions per poder veure aurores, i sobrevolarem el pol nord, així que estiguem atents». Jo no hi creia gaire, perquè «es poden veure des de l’avió?». Doncs i tant que es poden veure! Va ser tot un espectacle.Sigue leyendo «Aurores boreals a 10.000 metres d’altitud»
Un post més, l’escribim des de la mateixa ciutat dels fets: en aquest cas, Seattle. I ho fem per explicar una d’aquelles situacions que, de tant en tant, et passen mentre viatges. Sense saber com, trobar-te al mig d’una bona!!
La banda de música ha posat ambient a la festa
I és que després de passejar una llarga estona per la ciutat, la casualitat ha fet que ens apropessim sense saber-ho, a l’estadi CenturyLink Field. Una marea de persones vestides de verd ens ha envoltat, i una banda de música ha començat a tocar!Sigue leyendo «Seattle i el soccer»
Normalment, dins d’aquesta mena de «secció» fotogràfica, ens agrada explicar la història o moment que hi ha darrera d’una fotografia. Però avui ho volem canviar una mica. Primer perquè si normalment aquest tipus d’entrades les fem des de casa, recordant la foto, aquesta vegada ho fem des del mateix lloc dels fets: Hawaii. I segon, perquè són 3 fotos les que ens explicaran una història.
Els fets passen al Maunakea Market, al barri de Chinatown, Honolulu. Els mercats d’arreu del món tenen un encant especial, i sempre trobes coses sorprenents. En aquest cas vam trobar-nos amb una paradeta on venien peix, i una gran peixera plena d’enormes granotes vives.
Algú devia fer una comanda enorme d’aquests animals, perquè el peixater estava omplint un sac amb elles. I ja ens veieu a la Cristina i a mi, al costat d’una família gaudint de «l’espectacle».
El pare inicia una conversa amb la Cristina, i li explica que són de California, i que els dos fills que viatgen amb ells, mai han vist granotes. Precissament un dels nens sembla molt sorprès, i quan el peixater acaba la tria, el petit s’apropa al vidre de la peixera i sembla que s’estableixi una conversa entre ell i l’animal.
La granota sembla dir: «Uf! Avui m’he escapat d’una bona!»
I el nen diria: » Ho sento, t’enduria amb mi, però el pare diu que ja en tenim prou amb el gat i el gos…»
Y hoy llega el día de despedirnos finalmente de Alaska. Nuestro avión sale a las 14h, así que decidimos que no vale la pena salir del B&B. Nos levantamos un poco más tarde de lo normal (fuimos a dormir muy tarde) y hacemos un buen desayuno. Judy, la dueña de la casa, ya se despidió ayer (hoy debía marchar temprano), pero nos ha dejado un buen banquete preparado. Nos lo tomamos con mucha calma. Demasiado quizás! Un poco más y el taxista para llevarnos al aeropuerto nos pilla preparando las bolsas.
Como si llevara 20 años en Alaska…
Han sido 20 días de una experiencia genial, visitando la llamada «Última frontera», y entendemos perfectamente el por qué de esta definición.
Vamos con tiempo de sobra para no sufrir (algo extraño en nosotros), y esta vez no tenemos ningún problema al pasar los controles de seguridad. Nosotros con el mínimo de equipaje posible, y en la misma cola, gente con un montón de bolsas y paquetes. Algunos con cajas y cajas de pescado congelado que se llevan a casa después de días de pesca. No hay problema! Aquí parecen tenerlo todo controlado. Que eres cazador y vuelas con tu rifle? Adelante, pase, pase …
Cajas y cajas con peces congelados se van a las casas de los pescadoresA facturar un par de riflesEn el aeropuerto de Anchorage tienen expuesto el ejemplar más grande cazado en Alaska
Cuando llegamos a nuestra puerta de embarque hacemos bajar la media de edad del vuelo unos 40 años! Madre mía, si vuela todo el Imserso. Claro, Hawaii es uno de los destinos preferidos de los jubilados estadounidenses para pasar unos días de relax…
El vuelo dura unas 6 horas, y aterrizamos sin ningún problema en Honolulu, en la isla de O’ahu. Ya estamos en otro destino soñado. Viva!
Ya hemos llegado a la playa de Waikiki de Honolulu!
Pero esto será otra historia. Hemos decidido no escribir diariamente la ruta (tal vez hacer alguna entrada resumen), y explicar nuestro día a día en Hawai a la vuelta. Han sido muchas horas perdidas de sueño para explicar nuestro viaje por Alaska, pero estamos muy contentos del resultado. Dejar constancia «en vivo» de nuestra aventurilla, nos llena de orgullo, pero no sabemos hacerlo a toda prisa, y quizás los posts perderían la «calidad» que nos gusta darles si continuamos haciéndolo «en directo «. De hecho, nuestra idea inicial era completar la ruta con mapas, recorridos y más información, pero ya no disponíamos de más tiempo. Necesitamos días de 40 horas!
Resumiendo, que continuamos con «la buena vida», y que próximamente añadiremos información más detallada de nuestra ruta por Alaska, y Hawaii.
Salud y a descubrir mundo, que la vida es demasiado corta para conocer sólo los vecinos de tu escalera!
Oooooh! Hoy ha sido un día triste. Debemos despedirnos de nuestra compañera de viaje durante toda esta ruta por Alaska. Llega el día de volver la autocaravana… Madre mía, qué difícil ha sido recoger todas las cosas que teníamos dispersas por cajones y volverlas a poner en la maleta. Y eso que intentamos viajar con el mínimo posible! Además, la hemos dejado super-limpia, que no nos digan que no la hemos cuidado! Conducimos dirección la ciudad de Wasilla, donde está la empresa de alquiler de caravanas (bueno, de hecho es casa de los dueños), y ya vamos con el tiempo justo. Como nos encantamos con todo, nos faltan horas. Además, necesitamos buscar una Dump Station (lugar donde vaciar los depósitos de aguas de las caravanas), ya que el camping donde hemos dormido no tenían, y eso nos ha fastidiado los planes. Finalmente encontramos una en la entrada de la ciudad de Anchorage.
Cuantas horas hemos pasado con nuestra autocaravana…La guía Milepost es genial para encontrar todo lo que necesitamos durante la ruta
Somos incapaces de hacer de una tirada el trayecto. Continuamos parando en bosques y lagos para hacer alguna foto. Es muy difícil despedirse de tanta naturaleza…
Se entiende por qué se llama Mirror Lake?
Finalmente nos encontramos con Sabine, la chica encargada del negocio de las caravanas. Es de origen alemán, pero se casó con un americano hace más de 20 años. Ella nos retorna con su coche a Anchorage, la ciudad más importante de Alaska, y donde volveremos a pasar una última noche. El trayecto dura casi una hora, pero la llenamos explicando nuestras anécdotas del viaje y todo lo que está pasando en Cataluña estos últimos meses (no sé si nos ha entendido mucho, pero creemos que se ha hecho una idea de lo que es Catalonia…).
Llegamos a nuestro Bed & Breakfast Artic Fox Inn, y tras dejar las maletas visitamos, como ya hicimos el primer día de ruta, el centro de Anchorage. Madre mía, la ciudad nos parece otra! La vemos más grande y más llena de vida, pero sabemos que es debido a la ruta que hemos hecho por el resto del Estado. Ahora ver a 5 personas juntas ya nos parece una multitud (hemos estado tan solos…). Incluso entramos en un centro comercial, y visitamos tiendas de todo tipo. Entre ellas la Apple Store, donde nos encanta tocar el último modelo de iPhone (sí, hemos echado en falta algo de tecnología… Lo sentimos).
Calles para cruzar, coches circulando, mapa para ubicarnos… Hemos vuelto a la gran ciudad!!!Toqueteamos el nuevo Iphone5. Muy bonito!
Comemos en un chino, y merendamos en el Studio Café (grandes pasteles). Nos acercamos al mar y visitamos alguna tienda de regalos e incluso una de ropa de montaña que hace muy buena pinta (dentro del hotel Captain Cook). Si llegamos a saber que existía esta tienda habríamos viajado con menos equipaje y buena parte lo habríamos comprado aquí!
Entramos en un gran centro comercial. Nos parece increíble ver a tanta gente junta…
Volvemos a nuestro B&B, y ponemos una lavadora. Pero no calculamos que queremos ir a cenar y sólo tenemos el pantalón del chándal limpio (el resto sigue lavándose). Puede parecer tonto, pero no nos atrevemos a entrar en el restaurante donde teníamos pensado cenar y despedirnos de Alaska. Es un poco «elegante». Así pues entramos en F Street, más tipo «bar», donde están haciendo un partido de fútbol americano por la tele, y el ambiente está genial. Lleno a tope, encontramos un par de sitios en la barra justo delante del cocinero. Es todo un espectáculo verlo preparar un montón de platos diferentes. Elegimos unas buenas hamburguesas para terminar el día, copa de vino y cerveza de Alaska. Y qué fácil es que establecer conversación con esta gente! Unos, que si de dónde venimos (no sabemos cómo nos deben notar que somos guiris… Jeje!), otros nos piden por las fotos que estamos haciendo…
El cocinero es una máquina entre los fogonesGenial el cartel con la frase diaria del F Street Bar («Si les mujeres son tan perfectas haciendo multitareas, por qué no pueden tener dolor de cabeza y sexo a la vez?»)Una auténtica cheese burger americana!
Vamos a dormir con nuestro típico nudo en el estómago antes de coger un vuelo. Mañana al mediodía volamos, pero no a casa todavía. Visitaremos el otro estado americano que también está separado del resto de estados: Hawaii. Que no se detenga «la buena vida»!
Lo reconocemos. Hoy hemos roto una de las reglas no oficiales que tenemos en el blog: intentar no repetir restaurantes, cafeterías y servicios, para ver el máximo número posible. Pero hemos vuelto a desayunar en el Two Sisters Bakery, en Homer. Es que nos ha gustado tanto que no hemos podido elegir otra. Y lo hemos intentado, eh? Hemos pasado por delante de un par que tenían buena pinta, pero es que allí nos tratan tan bien… Incluso hemos comprado provisiones para la merienda que haremos durante la ruta.
Salimos de la Two Sisters Bakery con provisiones varias…
Esta ruta ha consistido en deshacer buena parte de la carretera ya hecha anteriormente para acercarnos a Wasilla, el lugar donde volveremos mañana nuestra querida autocaravana. Por cierto, quizás no lo hemos dicho, pero por todas partes vemos caravanas como la nuestra. A nosotros nos parece enorme, pero hay que viaja en auténticos transatlánticos con ruedas. Durante buena parte del recorrido de hoy hemos recordado momentos y lugares donde nos habíamos parado a hacer la carretera por primera vez. «Mira, allí vimos aquel río», «allí bajaste a hacer esa foto»… Nos hemos dado cuenta de que hablábamos como si lleváramos 3 meses en Alaska, y hoy es el día 18!
Y nosotros que nos pensamos que conducimos un trasto enorme, pero hay auténticos monstruos…U otros con formas variadas. Como la abeja-caravana…
Volvemos a poner gasolina al bicho (cuando acabamos la ruta haremos recuento de gastos…) y por primera vez llenamos el tanque de gas propano (debemos volver la caravana con todos los tanques llenos). Es el gas que nos ha servido para cocinar, hacer funcionar la nevera y la calefacción. La verdad es que pensábamos que gastaríamos más, pero no ha estado nada mal (llenarlo nos ha costado 27 dólares). Hemos comido, como la mayoría de días, en una zona muy bonita, y la chef Cristina ha hecho un poco de pasta. Hemos calculado bastante bien las existencias que llevábamos. Aunque las comidas y cenas que hemos hecho en restaurantes estos últimos días, hará que quizás nos sobre algo (4 patatas, embutido y poco más). Por cierto, hablando de nuestra autocaravana, que se llama Elena (cada una de las caravanas de la pequeña empresa donde la hemos alquilado tiene un nombre de mujer…) y os la queremos mostrar con más detalle. Hace unos días que grabamos un vídeo, pero no nos atrevíamos a colgarlo (una vez visto nos daba vergüenza…), pero hoy nos da tanta pena saber que es la última noche con ella, que ya no nos importa tanto…
Por la zona de Russian Lake, juraríem que hemos visto un enorme oso a pie de carretera y huyendo hacia el bosque. No nos ha dado tiempo ni a abrir la boca que ya ha salido disparado, pero esto nos ha excitado, y nos hemos adentrado por las carreteras secundarias de la zona, esperando ver algún animal más. Tenemos mono de ver animales! Pero aparte de perdernos, no hemos visto nada (bueno, sólo guapísimos paisajes, que como son el pan de cada día ya nos parece lo más normal del mundo. Como nos hemos malacostumbrado…).
Las aguas del Anchor River bajaban con tonos rojosOtro de los muchísimos lagos de Alaska, el «Arc Lake»Parece que el Denali River bajaba con mucha agua!
Más adelante volvemos a parar para hacer también la última merienda en la caravana. Cómo nos gustan estos momentos. Dulce para mí, salado para Cristina, y tranquilidad y buenas vistas para los dos!
Y una merienda más dentro de nuestra caravana.
El día termina y paramos al único camping que hemos encontrado abierto. Hemos preferido no hacer zona de acampada para poder tener internet y mirar cosas que nos faltan reservar para continuar la ruta, pero hemos ido a parar a un lugar bastante «cutrillo», sin ningún tipo de servicio ni wifi. No podremos despedir a nuestra caravana con el sitio que se merecía… Pero suponemos que no nos lo tendrá en cuenta, después de dormir, como nosotros, en lugares que nos han parecido espectaculares. Empezamos a recoger cosas, que tenemos repartidas por todos los armarios y ordenamos buena parte del equipaje. Última noche con nuestra querida autocaravana. La echaremos mucho de menos…
Con mucha penita empezamos a preparar las maletas…